Muy buenas
noches, hoy tendre como objetivo explorar el miedo al asilo de los adultos
mayores.
Cuando llegamos
a ser adultos mayores siempre pensamos que estaremos al lado de nuestros seres
queridos y que ellos nos cuidaran nuestras esperanzas están en seguir
compartiendo nuestra sabiduría y felicidad con los jóvenes. Muchos
adultos mayores hacen lo imposible para no entrar a uno de aquellos temidos, y
repudiados lugares llamados como asilos.
Los Asilos
muchas veces son lugares de represión y castigo, ese es el pensamiento popular,
pero también hay que reconocer que algunas instituciones de este tipo son un
ejemplo de paraísos preciosos. Lo que sucede tiene de mucha relevancia pues
aumenta el temor a la muerte, la ansiedad e impide que la sabiduría de los
adultos mayores pase de generación en generación. Lo que sucede es producto del
orgullo, los adultos mayores muchas veces no son capaces de admitir que sus
habilidades tanto instrumentales y básicas se han ido, siendo ahora más
dependientes. Así pues otro factor que a muchos adultos mayores les preocupa es
el dinero, que muchas veces les impide acceder a una institución decente,
existen organizaciones gratis, pero sus servicios dejan mucho que desear, se
han encontrado inclusive adultos mayores amarrados a las camas para que no
disturben o hagan demasiado ruido.
Pongo a disposición
de los lectores una investigacion científica al respecto:
Los que mejor
son tratados son aquellos que tienen más dinero y efectivo, así como capital.
Por lo tanto la clase media alta y alta se ve enormemente favorecida con
centros de gran envergadura y buen trato. Mientras que los más pobres son los
que tienen más probabilidades de ir a un centro que cumple con el prototípico asilo
cruel y frio.
Por otro lado, según
investigaciones recientes, la soledad es lo más temido, inclusive en las
instituciones exclusivas de adultos mayores con estratos económicos altos, los
amigos y familiares son los que con su visita rinden cuentas del trato tato a
los residentes.
Es algo muy cierto que en nuestra sociedad los ancianos nos son tratados como deberían,es decir como las personas que nos guiaron y educaron cuando eramos niños, con paciencia y esmero.Lamentablemente no somos agradecidos con ellos cuando más nos necesitan.
ResponderEliminarLos centros encargados del adulto mayor deberían tener el mismo tipo de servicio y atención de calidad para todos,sin ningun tipo de discriminación.De esta forma todos nuestros ancianos tendrían un final más feliz en sus últimos años de vida.